Educación

Volver a poner la educación en el centro

Los niños y jóvenes de nuestro país son el presente, es ahora el momento de construir políticas educativas que les permitan consolidar su futuro y crecer en nuestro país.

Sin embargo, un primer diagnóstico en este campo resulta desalentador. Misiones está entre las cinco provincias con peor desempeño escolar. Esto en números se ve de la siguiente manera:

  • • Solo el 36% de los alumnos termina la secundaria en tiempo esperado.
  • • Únicamente el 43% de los alumnos secundarios terminan el ciclo, sin importar la cantidad de tiempo que eso implique.
  • • Solamente el 6% de los alumnos de la provincia lograron niveles satisfactorios de aprendizaje en Lengua y Matemática.
Terminan el secundario (En tiempo esperado)
Terminan el secundario (sin importar el tiempo)

Existen entonces dos grandes problemáticas: deserción escolar y calidad de los conocimientos adquiridos. Nos preguntamos entonces ¿qué hacemos para que los chicos no dejen la escuela? y ¿qué y cómo les enseñamos a los alumnos?

En este ámbito, nuestra propuesta implica como primeros pasos reconocer la realidad social de los jóvenes misioneros y adaptar la educación a los cambios actuales que implican combinar la educación clásica, tal como la conocemos, con la tecnología que nos rodea, con las herramientas necesarias para ingresar al mundo laboral. Es, en este contexto, en el que creemos imprescindible volver a poner la educación en el centro, como la llave que abre las puertas del futuro, que nos acerca al empleo de manera simple y rápida. Es esencial buscar los distintos caminos que nos permitan que los alumnos terminen el ciclo escolar y a la vez que eso les facilite el primer empleo. Es necesario atender las necesidades básicas de los niños y jóvenes para luego poder traspasar las fronteras desde la creatividad, la innovación.

Bajo este contexto, un objetivo es promover la adquisición de capacidades que contribuyan a la inserción en distintos ámbitos laborales, como también la inclusión en el mundo académico y de la educación superior.

En este sentido, es imprescindible que los estudiantes puedan desarrollar actividades que tengan como fin descubrir el mundo de la formación especializada y el mundo del trabajo, ser parte del ámbito profesional de quienes llevan adelante actividades en estos entornos y beneficiarse de una experiencia concreta que trascienda las actividades escolares habituales.